FOTOS EXCLUSIVAS !!!!
De vuelta a las andanzas urbanas -limeñas, aunque sea tan solo por unos días. De hecho que al mencionar “Lima”, no todas las cosas que confluyen por nuestras cabezas dan la idea de perfección, si no por lo contrario arrastran aspectos no favorables tales como el desorden, el stress o la polución, pero a pesar de todo ello se sobrepone mi rutinaria forma de vida. Tal vez no sea oportuna la mención, pero me he encontrado fuera de la ciudad (repetitivamente, por cuestiones laborales), es por eso que aprovecho la ocasión para explayarme aunque sea un poquito. Tenía presente hace ya buen tiempo la llegada de los newyorkinos de
Asobi Seksu a la capital; agradable la idea, pero de igual forma se tejía (como es natural pensar acá) algún sentimiento de desconfianza de solo pensar que el proyecto se pudiera caer. Ya faltando menos tiempo confirmaron su presencia y consecuentemente pude programar una salida y darme una vuelta por acá. No quería que se repitiera la misma sensación como cuando Airiel toco por acá, y desde luego no era mala la idea de materializar en directo algunas de las canciones que musicalizaban mis días de hace un par de años atrás. Ya después del incomodo viaje (como todos) y del ajetreado día, pude llegar a tiempo para ver a la simpática nipona y compañía. Se puede decir que llegué algo tarde, puesto que
Resplandor presentaba su última canción de la noche, y ni que hablar de
Sonoradio quién fue la primera banda invitada. Con respecto a los teloneros de la noche, debería haber mejores ideas de compatibilidad e innovación, con la finalidad de crear un adicional aliciente para el público [uno: me parece que
Sonoradio no es compatible con el plato de fondo; dos: porque no invitan a otra banda que ya no sea
Resplandor, tal vez sea muy obvio pero hay otros proyectos como por ejemplo
Orquidea] (no pretendo sembrar pesimismo, solo es una opinión en post-mejora de los bienvenidos Automatic-eventos). Música previa de fondo, cuando de repente se hizo presente en la plataforma, una chica de vestido celeste-turquesa-brillante, indudablemente se trataba de
Yuki Chikudate (vocales), ella y sus compañeros acomodaban y afinaban sus instrumentos mientras se percibía en la sala, canciones de Jesus and Mary Chain o Soundpool. Fue de repente cuando se irrumpieron las melodías de unas ‘Corrientes Circulares en el Tiempo’, avisando de esta forma que el concierto empezaría ya. Aplausos ‘apesumbrados’ de bienvenida y un
‘Walk On The Moon’ que marcaba el inicio de la noche, buen performance del cuarteto y muy destacable la voz de
Yuki. Seguidamente, como suele pasar en anteriores casos, es en la segunda canción del set list en la que se halla una de las razones por la cual asistí al concierto; un enérgico
‘New Years’ en el que
Yuki se hacía ver muy extasiada con sus aleatorios movimientos de su melena y las manos siempre ligadas a su teclado, ella hacía relucir su aguda y tierna voz que se entreveraba con los toscos rasgueteos guitarreros, apabullados por la efervescente batería; toda aquella amalgama sonora era acompañada por múltiples y coloridas espirales concéntricas, proyectadas al fondo del escenario. Seguidamente surgía la mybloodynesca
‘Pink Cloud Tracing Paper’, tercera canción de la noche, canción en la que
James Hanna hace de voz principal, mientras que
Yuki pasa a hacer los coros. Más adelante se sumaba un infaltable
‘Strawberries’, en la cual
Yuki entonaba vitalmente la canción con pandereta en mano. Pensé que el final llegaría con el clásico
‘Thursday’, equivocada intuición, equivocada sensación final al ver que el público no coreó a la banda después de su desaparición para su pronta reaparición. Memorables los instantes en el que
Yuki Chikudate, en papel de chica mala toma la batería haciéndola estallar para el deleite del público espectador, o también cuando en el final del concierto, ella lanza al suelo su micrófono envuelto de luces rojas, haciendo estallar de esta forma, alguna de ellas.
Evidentemente el
‘Citrus’ ha sido el motivo de mi presencia; disco al cual califico de simpático o agradable, disco que en su momento lo escuché mucho sin llegar al empalague.